miércoles, 12 de agosto de 2009

Reporte de la charla “Crisis alimentaria mundial”, ofrecida por el Consejero Di Pace, el día 27 de marzo de 2009.

Por Guiounlara Ziganchina (Alumna de 4to. año)

En la charla presenciada que muy amablemente nos ofreció el consejero de la cancillería argentina Marcelo Di Poce pudimos tratar algunos tópicos involucrados con la “Crisis alimentaria global”; más que nada la parte comercial y/o económica.

Nos empezó explicando el origen de dicha crisis, que fue el producto de un aumento de precios en combustibles, lo que produjo falta de capital para la producción alimenticia que afectó y azotó a todos los países del mundo. En 2007, se había producido un aumento en la producción comercial, eso dio lugar a una cumbre con el nombre de “Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimenticia frente a los desafíos del Cambio Climático y la Bioenergía”. Sólo hubo tres países que estuvieron disgustados con el último punto de la agenda, ya que Argentina, Cuba y Venezuela creyeron que era excesivo, sin mencionar a la Argentina como productora principal de biodiesel a base soja, como biocombustible. Siguiendo con el tema de nuestro país, habría que remarcar que el 91% de lo que produce la Argentina es exportado y que si sufrimos en alguna parte del país la crisis alimenticia, es todo debido a la problemática de la distribución.

Prosiguiendo con los temas tratados es necesario puntualizar la explicación del funcionamiento y de lo que abarca la Organización Mundial de Comercio (OMC) que posee más de 150 países miembros y conlleva más de cinco décadas de funcionamiento. Dentro de ella, la FAO es intervenida por la “Seguridad Alimentaria” (SA), que actualmente tiene el nombre de “Seguridad Alimentaria Nutricional” (SAN), que habla acerca de la soberanía alimentaria como principal punto, y que, dentro de los Objetivos del Milenio de 2015 es el principal tópico a tratar: reducción de un ½ de hambre y pobreza en el mundo, más que nada de personas que ganan menos de un dólar por día.

Los enfoques para tratar el tema pueden ser variados:

- comercial

- medio ambiente

- energía

- derechos humanos,

entre otros tantos.

En conclusión, la charla nos ha informado un poco más acerca de la crisis: de que los espacios de política no siempre sirven o que simplemente dan miles de vueltas al asunto, ya que todos sabemos que en esos espacios los intereses de los países centrales siempre serán satisfechos y los países periféricos sólo podemos quejarnos, protestar, apuntar con el dedo índice los problemas y los responsables, y sufrir las consecuencias de sus caprichos. Si al final siempre ha sido así, la opinión nunca ha prevalecido ante los actos y los países con poder harán siempre lo que se les antoje porque mientras haya pobreza y hambre alguien sacará provecho o negocio de ello. Puros intereses. Esa es mi humilde opinión. Y, como dijo el consejero, cito: “El comercio no está liberalizado”, y nunca lo estará. Puros intereses.

Bibliografía:

- Informe “Organización Mundial del Comercio. Comité de Agricultura, Serie de reuniones extraordinarias”, distribuida por la profesora Otero:

Informe sobre la charla “Crisis alimentaria global”

Por Melina Agüero (Alumna de 4to. año)

La licenciada Elsa Lauro dio su presentación sobre la “crisis alimentaria global” y la tituló “El desafío de construir la seguridad alimentaria”. Esta charla tuvo un enfoque principalmente basado en las Relaciones Internacionales.

Para comenzar, la licenciada mostró unos datos con el fin de enseñarnos cómo está la situación mundial respecto del hambre. En 2008, el mundo gastó muchísimo dinero en armamento y no se pudieron reunir 30.000 millones de dólares que se necesitaban para resolver el hambre de 923 millones de personas. Otro dato terrible es que se registró un crecimiento de 90 millones de personas con hambre entre los años 2007 y 2008.

La agricultura es de suma importancia en el tema de la crisis ya que el 80% del alimento consumido proviene de este sector, que también es indispensable para la ganadería por el simple motivo de que el ganado se alimenta de la agricultura. La superficie cultivable está entre el 10% y el 15% del planeta, aún siendo un planeta grande. Sin embargo, esta superficie está distribuida por todo el mundo y con variedad de clima. Los productos están globalizados gracias al abaratamiento de los costos.

La estructura social está vinculada con la agricultura. Es decir, la gente más rica no pasa hambre, tiene comida de mejor calidad, abundante y pueden variar en su dieta. El economista Malthus escribió artículos que planteaban que la población crecía en una proporción geométrica y la agricultura en forma aritmética. Esto quiere decir que la población va a crecer tanto que no va a haber comida. Otras opiniones que rechazan esta teoría dicen que hay alimentos pero el problema es que la distribución es mala y que la sociedad desarrollada despilfarra demasiado. La cantidad de alimentos que se descarta en un país desarrollado calmaría el hambre por un año en África.

Una problemática que tiene la agricultura es su inmensa necesidad de agua. Para producir 1 tonelada de cualquier cereal, se necesita 1 tonelada de agua. Si los países no tienen acceso al agua y ésta se extrae abusivamente va a empeorar seriamente la crisis alimentaria global, ya que se consumiría más agua de lo que se repondría, por lo tanto habría escasez de alimento. El 40% de la agricultura se hace con riego artificial y son éstos los alimentos que más se consumen.

El “agropoder” son las empresas y países que producen mucho volumen de productos agrícolas que influyen en el mercado. En los países puede haber dos posturas respecto al excedente de los productos agrícolas: su venta, si es que los precios están altos en un país, o ayudar donando.

Hay varios riesgos que hacen que haya problemas para producir y que suban los precios. Estos son: el cambio climático, la desertización, la salinización, la deforestación, la contaminación del suelo y la erosión genética (pérdida de plasmagen, información genética de una semilla). Con el fin de proteger la producción se ha creado un banco de semillas para guardar la información genética de los cereales más importantes.

Los biocombustibles se han hecho muy populares en los últimos años y su producción se ha incrementado notablemente. Los biocombustibles más desarrollados son el biodisel de semillas oleaginosas (soja) y el etanol (fermentación de maíz o caña de azúcar). El problema de estos biocombustibles es que de todos modos se utiliza petróleo, ya sea para energía en el momento de producirlos o en su transporte.

La competencia por los granos entre la industria molinera, la alimentación del ganado y la producción de agrocombustibles más el aumento del precio del petróleo y el cambio climático da como resultado un aumento de precios y ahí se produce la crisis del sistema alimentario.

El aumento de precios tuvo varias causas como: el uso del maíz para producir biocombustibles, el aumento del gasoil y de los fertilizantes, el aumento del petróleo, el cambio climático, la especulación financiera (se compran por adelantado productos aún no cultivados a un precio hipotético), la demanda de China e India, las retenciones y limitaciones (para que los precios del mercado mundial no afecten al mercado interno) y las guerras por los alimentos junto con protestas por escasez. Aún estando en la situación de crisis, los precios siguen estando altos.

Las repercusiones de la crisis son las siguientes: el aumento de la malnutrición, los cambios en la cantidad y calidad de los alimentos y la disminución en gastos de salud y educación.

La seguridad alimentaria es el acceso universal y estable a los alimentos básicos por toda la población, incluso aquellos que carecen de medios para adquirirla. Esto se relaciona con la soberanía alimentaria, el derecho de los pueblos a difundir políticas sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos, garantizando el derecho a la alimentación a toda la población.

La ONU ha tratado de ayudar al derecho a la alimentación a través de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), el Pacto Internacional de los derechos económicos, sociales y culturales (1966) y los objetivos del milenio. El derecho a la alimentación debe ser abordado desde distintos aspectos y actores, ya sean la cooperación internacional, ONGs, gobiernos, instituciones económicas y sociales, pequeños empresarios e intervención pública y privada.

Según mi opinión, deberían tomarse más medidas para resolver esta crisis, ya sea no malgastando el dinero los países, no desperdiciando la comida y tomando conciencia de los países más necesitados.

Fuente: Elsa Lauro.

Reporte de la charla “De la semilla al plato”, ofrecida por el ingeniero Ricardo Hara, el día 22 de abril de 2009.


La charla comenzó con el breve análisis de las palabras “crisis alimentaria mundial”, empezando al revés. El concepto de “mundial” significa que se trata de algo que concierne a todos y a cada uno de los individuos de este mundo; es “alimentaria”, ya que la necesidad más importante del hombre, luego del agua, resulta ser el consumo de alimentos; y para la última palabra, usamos el chino básico para conocer el verdadero significado de “crisis”: peligro y oportunidad.

El ingeniero Hara se desempeña actualmente como Presidente de ACTA. La institución se encarga de los insumos del sector agropecuario y cuenta con la participación de 240 empresas; por eso la charla apuntó más que nada a la tecnología agropecuaria que surgió con la “Revolución Verde”. A partir de ello, con el avance de los años, la tecnología hizo lo mismo, dando a conocer la llamada “cuarta ola”: la biotecnología.

Ligado al tema, discutimos “la cadena agroindustrial”, que sería el proceso de cómo cada alimento llega a ser lo que tenemos en el plato, a eso se debe el título “De la semilla al plato”. Los desafíos de la cadena agroindustrial son:

- Ser artífices de la nueva economía basándose en:

· Conocimiento

· Globalización

· Network (construcción de redes)

- Generar puestos de trabajo.

- Generar energías alternativas a pesar de la escasez de combustibles fósiles, como el petróleo.

No olvidamos discutir el porqué del origen de la crisis alimentaria mundial, y llegamos a la misma conclusión que en la charla anterior, brindada por el consejero Di Pocce: el aumento repentino de la población fue el principal detonante. Según el ingeniero Ricardo Hara, en 1950 había unos 2500 millones de personas y sólo 2 eran alimentados por hectárea. Según el censo de 2005, la población aumentó hasta unos 6500 millones de habitantes y sólo 4 eran alimentados por hectárea, y se espera que para 2030 haya una población de 8000 millones de personas y que 5 personas van a ser alimentadas por hectárea. Por esas causas del aumento repentino “no se pudo alimentar todas las bocas” y se produjo la crisis.

Al finalizar, sacamos algunas conclusiones, en conjunto, de la presentación del Ingeniero Hara:

  • Crear riqueza basada en el conocimiento y las inversiones productivas.
  • Ser cada vez más competitivos dentro de un mundo global.
  • Promover una tecnología “con rostro humano” y al servicio de la gente.
  • Asumir nuestras responsabilidades sin buscar culpables.
  • Visualizar el futuro a través de las oportunidades.
  • Construir un proyecto de país.

Algunas de las conclusiones personales que puedo obtener es que gracias a los avances de la tecnología se pudo encontrar una posible solución al problema de la crisis, ya que explotando más la tierra se pueden producir más alimentos. Pero la tecnología resulta ser un arma de “dos filos”, ya que reutilizando el suelo tantas veces hay peligro de dejarlo sin los nutrientes necesarios como para que nada más vuelva a crecer allí, pero ahora con el avance de la tecnología se están implementando nuevos métodos de siembra directa para así evitar el desgaste y preservar la tierra para futuros planteos. Es una acción conjunta y recíproca entre ambos conceptos de progreso y tecnología, ya que con la tecnología está el progreso, y con éste se desarrolla más la tecnología. Pero los humanos solemos tener una tendencia destructiva con lo que creamos así que será mejor igualmente tener cuidado y, citando a Julio Cortázar, “el fuego ilumina, el fuego quema”, hay que tener los ojos y la mente abiertos.

Giounlara Zingachina

(Alumna de 4to. Año)